
Emprender un negocio no es para todos, pero todo emprendedor debe aprender estas 5 lecciones del diseño gráfico:
Pon al usuario al centro de tu estrategia
El objetivo de una empresa es ganar dinero y la gente paga por recibir atención personalizada. Aunque tú seas el experto y el cliente no siempre pueda tener la razón, el centro de tu estrategia debe ser aquella persona a quien le estás cobrando por hacerle la vida más fácil. ¿Vas a rediseñar tu sitio web? Escucha atentamente a tu cliente y te dirá qué le gustaría ver de nuevo. ¿Estás a desarrollando un nuevo producto? Deja que el cliente te diga lo que opina de sus características. ¿Necesitas establecer una campaña de mercadotecnia porque las ventas no van como lo esperabas? Pregúntale a tu cliente por qué está comprando en otro lugar (o no está comprando en absoluto). Un buen empresario, así como un buen diseñador, nunca asume lo que su cliente está pensando, aunque lo conozca de hace mucho tiempo. Debes escuchar detenidamente a tu cliente hasta encontrar la raíz de su problema porque…
Si no hay un problema no puedes vender soluciones
Uno de los errores más comunes que he visto en emprendedores (y me incluyo) es iniciar un negocio a partir de gustos o conocimientos personales, para luego salir en busca de clientes a los que intentamos encajar a nuestro perfil. Se debe fundar una empresa para encajar en el problema del cliente. El objetivo del diseño es precisamente resolver problemas. Si no has identificado un problema, no tiene caso que desperdicies tu tiempo y otros valiosos recursos en soluciones; hay que seguir el orden de los pasos para iniciar un negocio:
- Identificar un problema. No tiene que ser tu problema; ser un buen observador te permitirá hallarlo en tu entorno.
- Analizar y comparar las soluciones disponibles. ¿Quién las ofrece? ¿Cuánto cobra? ¿Por qué?
- Proponer una mejor alternativa. ¿Puedes resolver el problema de una forma más barata, rápida, segura, sana, divertida, ética, etc.? ¿Y suficientes personas están dispuestas a pagar bien por ella? Lo nuevo se convierte en innovador cuando hay un mercado viable.
No necesitas hacerlo todo tú mismo
Para ser un buen diseñador hace falta mucha humildad. Como empresario debes ser honesto contigo mismo y saber qué puedes hacer cabalmente y qué tareas necesitas delegar; esta decisión se toma desde una perspectiva de negocios, no de gustos personales. Si el precio de hacer bien una tarea (mejor quizá que el resto de tu equipo) es quitarle tiempo a tareas prioritarias que sólo tú puedes realizar, entonces sabrás que es momento de ser buen líder y delegar.
Aprende de los mejores
¿Tienes acceso a Internet? (Claro que lo tienes, si estás leyendo este artículo). Entonces tienes acceso a la educación. Hoy en día cualquier duda de diseño se puede resolver buscando un tutorial en YouTube. Sigue a los expertos en medios sociales, devórate sus libros y analiza sus casos de estudio. Si no has tenido oportunidad para aprender haciendo, experimenta en cabeza ajena. Los que hemos cometido errores queremos compartir nuestra experiencia y aprender de la tuya.
Actualízate
Jamás he conocido a alguien a quien le bastara lo que aprendió en la escuela. Yo he aprendido mucho por fuera, arriesgándome y leyendo. Claro que si tu pasión es la contabilidad va a ser fácil traer al dedillo las normas más recientes, y así cualquiera de nosotros se sentirá naturalmente atraído a los temas eje de nuestra profesión. Pero, ¿sabes a cuánto está el dólar hoy? ¿Cuál equipo es el favorito para ganar la final? Debes saber mucho de algo y al menos un poco de todo.